Buscando a Terry

Por Alejandra Maraveles

 

Un muchacho rebelde, con esa sonrisa seductora, y unos ojos misteriosos, es algo que a vuelve loca a más de una, son algunas de las cualidades que buscan en los chicos que ven a diario y que raramente se encuentran.  Sin embargo no es imposible,  ya que en la literatura encontramos a varios personajes que le son similares a Terry.

 

Un Reth Buttler de “Lo que el viento se llevó” entre su característico cinismo que lo hace tan encantador, desde la descripción física que hace Margaret Mitchel del personaje, uno puede percatarse del enorme parecido que tiene con Terry, un caballero del Sur que reniega de serlo, pero que al paso de la historia hace latente que tiene más de caballero de lo que él mismo piensa... un hombre de ojos azules y cabello oscuro, con una sonrisa misteriosa. Un hombre que se enamora perdidamente de Scarlett y que es capaz de todo por ella. Un personaje encantador en muchos sentidos y aunque inicialmente da una impresión distinta, al paso del tiempo se convierte en un icono de las novelas románticas.

 

Tenemos por otra parte a Heathcliff de la novela “Cumbres Borrascosas”, Emily Bronté. Describe a un muchacho que inicialmente se muestra hosco y enigmático, pero que al paso de la historia vemos el lado bueno y un tanto atormentado del mismo, y como esa primera impresión que da es falsa porque él tiene un buen corazón.

 

No puedo dejar de mencionar al Capitán Cleveland de la novela “El pirata”, Sir Walter Scott, maneja una historia de contrastes entre dos distintos tipos de personas, aquellas que viven prácticamente como nobles, y aquellos aguerridos piratas que eran tan temidos. Alta, guapo y valiente, pero que oculta un gran secreto, cosa que no impide que Mina, la chica más linda de la Isla ponga sus ojos en él.

 

De esta manera podemos decir que si, es difícil encontrar a alguien como Terry, más no imposible, ya que estos autores han descrito personajes con muchas similitudes... Entonces ¿por qué no los encontramos en la vida real? La primer gran cuestión es que al no vivir en países Anglosajones, encontrar las características físicas resulta un tanto difícil. Sin embargo si lo buscamos de acuerdo a su personalidad si resulta más sencillo. Habría que buscar con mucho cuidado y entonces encontraremos a esos chicos que arrancan suspiros a las chicas que los tienen cerca.

 

 

A todas nos ha pasado el conocer a ese chico misterioso que parece ser imán que atrae a cuanta chica conoce, ese tipo de chico que al pasar mira de forma un tanto indolente al resto y que en cierta forma camina arrogante, mostrando algún tipo de superioridad difícil de definir.

 

Si, en cada escuela hay uno así, alguien que incluso al pasar los años se convierte en un tipo de leyenda...  que al caminar lleva detrás de él un séquito de fieles admiradoras que no lo dejan en paz ni a sol ni a sombra.

 

En lo personal, me tocó conocer a dos chicos así, uno en la Secundaria y otro en la Preparatoria. Al chico de la secundaria, era el típico chico de último año que era el azote de todas las demás chicas, yo al ser de primer año, y muy ingenua en muchos aspectos, y quizá algo despistada, no conocía que él era el chico más asediado de la escuela. El pertenecía a un grupo muy particular que más tarde supe que se les denominaban “los hijos de Viña”, Viña era el maestro de educación física quien era entrenador de equipo campeón juvenil de voleyball a nivel nacional. Y que seleccionaba entre los alumnos de la secundaria a los mejores para que empezaran a entrenar con él y que fueran parte del dichoso equipo.

 

El chico aunque parezca difícil de creer tenía las características físicas de Terry, era blanco de cabello oscuro y ojos azules, sin embargo su aspecto físico era solo una de sus cualidades, ya que al ser “Hijo de Viña” entraba a una elite de estudiantes entre los que se encontraban los más guapos y los más asediados.

 

Cabe mencionar que en mi vida he sido una buena deportista, por lo general soy de aquellas que solían ser un estorbo en los equipos deportivos y a quien nunca querían tener en los mismos, y yo cual buena estudiante que siempre fui, trataba con desesperación poder hacer las cosas bien, pero por más que intentaba no dejaba de ser un desastre. El profesor Viña, quizá vio muy buena disposición por aprender o quizá le di tanta lastima que me pidió que fuera a clases extra un día a la semana para enseñarme lo más básico en voleyball, junto conmigo iban dos chicas más que como yo, no sabían ni siquiera pasar el balón hacía la cancha contraria.

 

El día que fui a tomar la primera clase estaba algo desanimada, realmente creía que jamás iba a ser capaz de poder jugar como se debía. Cuando llegamos a la oficina del profesor no estaba solo estaba con todos “los hijos de Viña”, mis compañeras se pusieron muy nerviosas, sin embargo yo no, repito que era medio despistada, y pues nos hizo pasar y nos asignó a uno de los muchachos para que nos enseñará a cada quien. En mi caso me asignó a ese chico, y si aunque despistada pude percatarme de que era un chico bastante guapo, pero yo estaba enfocada a poder pasar la materia, y cualquier cuestión romántica en ese momento quedaba fuera de lugar.

 

El chico se acercó a mi, supongo que era algo fastidioso para él tener que enseñar a una niña tonta algo que por naturaleza le estaba negado. Así que su primer trato conmigo distó mucho de ser amable, por el contrario, su manera de hablarme hacía que el profesor Viña pareciera el mejor maestro del mundo cosa que estaba lejos de ser. Por mi propio interés personal de aprobar la clase soporte esos tratos. Y aunque me disgustaba la manera en como me trataba, las demás chicas me miraban con envidia. Si yo, la despistada, la más mala para los deportes estaba siendo entrenada personalmente por el chico más admirado de la escuela.

 

Sin embargo cuando yo me quejé con esas chicas que tanto lo admiraban, ellas me dijeron que él siempre era muy frío con todos y que realmente no era que me tratara mal, sino que así  trataba a todos. 

 

Y pues al paso del tiempo ese trato conmigo comenzó a cambiar, cabe mencionar que las clases particulares duraron varios meses. Un buen día comenzó a platicar conmigo acerca de él mismo,  ese día yo estaba feliz porque por fin había logrado sacar bien. El se sentó en una banca y comenzó a hablar con mucha confianza... creo que llegue a conocerlo mejor que muchas personas que tenía a su alrededor, era un chico mucho más sencillo de lo que aparentaba, en realidad no le gustaba jugar Voleyball pero lo hacía porque le ofrecían una beca para estudios profesionales... Después de eso para él fue normal hablar conmigo y ahora viéndolo en retrospectiva, creo que conmigo no sentía ninguna presión y se liberaba a si mismo, como en realidad yo no buscaba nada romántico con él, pues hasta en ese aspecto se sentía mucho más él.

 

El segundo chico que conocí parecido a Terry fue en la preparatoria. El físicamente no se parecía mucho, era moreno de pelo negro, sin embargo tenía el mismo efecto sobre las chicas, tenía incluso un club de admiradoras dentro de la escuela. Y aunque yo sabía que estaba guapo, la verdad estaba enamorada de alguien más, así que difícilmente podría haberlo visto de forma romántica. Pero a él le gustaba molestarme mucho, me quitaba las plumas mientras escribía, me quitaba la liga del cabello y se burlaba de mi. Yo la verdad empecé a tomar una actitud muy fría con él. Definitivamente ya no era la niña ingenua que había entrado a la secundaría unos años atrás...

 

Un día tuve un problema con unas amigas, y después de discutir fuertemente me fui a llorar a un pequeño jardín en el que normalmente no había nadie, estaba allí bastante molesta y triste por toda la situación, cuando de repente apareció él. Es algo que hasta el momento no se que era lo que él  estaba haciendo allí. Se me acercó y comenzó a consolarme... En realidad me sorprendió muchísimo, y pues se comportó muy dulce conmigo, después de eso seguido nos íbamos a ese jardín a platicar, y me enteré del gran misterio de todos... Su papá quería que fuera Médico y él no quería, algo muy distinto de lo que cualquiera pudiera imaginar...

 

Durante todo el tiempo de la preparatoria fuimos amigos y saliendo de allí mantuvimos contacto. Hoy día sigue soltero pero tiene una novia muy linda...

 

En realidad en ambos casos sucedió algo similar con Terry y Candy, Terry en un principio se mostraba un poco indolente un poco hosco con ella, se burlaba de ella y fue con el tiempo que Candy aprendió a ver como era en realidad, y le mostró una faceta que pocos conocían...

 

De la misma manera me sucedió a mi, tuve la oportunidad de conocer a dos chicos que por el exterior mostraban ser muy diferentes pero que una vez que los conocí como eran internamente pude percatarme de que no siempre tienes que juzgar a un libro por su portada sino que tienes que adentrarte y que podrás tener descubrimientos agradables.

 

Quizás en su caso sea lo mismo, hay muchos Terrys por allí esperando a que los encuentren.

 

 

 

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