Historias de Amor

 

Hillary Rodham y Bill Clinton.

Casados el 11 de Octubre de 1975

 

Hill Clinton vio por primera vez a Hillary Rodham en una clase de derecho civil en la Escuela de Leyes en Yale, en 1970. Sólo había unas 75 mujeres entre 500 estudiantes admitidos ese año en la Escuela de Leyes, y Hillary notoriamente segura de sí misma y bien dirigida, sobresalí incluso entre la crema de la crema.

 

Al respecto, también lo hacía Hill. Hillary lo vio por primera vez en el comedor de estudiantes. Mientras ella caminaba volteó a mirarlo cuando él le dijo, con su acento sureño del estado de Arkansas: “Tenemos las sandías más grandes del mundo”. Ya que las conversaciones tendían a ser más intelectuales, Hillary le preguntó en voz alta a un amigo: “¿Quién es ese?”

 

“Es Bill Clinton de Arkansas y eso (Arkansas) es sobre todo lo que él habla”, dijo su amigo.

 

Los dos parecían no poder ignorarse uno al otro. Bill era guapo, con un encanto a flor de piel y una sonrisa aniñada que podía hacer languidecer a las mujeres. Hillary, de 23 años, incluso en su estado natural –sin maquillaje y con lentes de fondo de botella, playeras de franela y cabello castaño, sin teñir- también tenía su magnetismo absoluto.

 

Cuando Hullary vio a Bill observándola de nuevo, esta vez en la biblioteca de la escuela, se decidió a hacer el primer movimiento. Se levantó de su silla y se dirigió hacía él. “Si vas a seguir mirándome y yo te voy a seguir viendo, tenemos por lo menos que presentarnos, Soy Hillary Rodham”

 

Aturdido por su audacia, Bill de 24 años, más tarde recordó. “No podía recordar mi nombre”

 

“Supe desde el primer momento que me había involucrado con ella y me enamoraría>”, dijo Bill a la revista newsweek, años más tarde.

 

Su primera cita fue estrictamente casual, un paseo por la galería de arte de Yale durante una exhibición de Mark Rothko. Aunque ellos tenían principios extremadamente diferentes, descubrieron que veían el mundo de manera extremadamente similar. Hillary se había transformado desde un modelo de “chica dorada” de Park Ridge, un suburbio conservador de clase media de Chicago hasta una activista política liberal y presidenta del gobierno de estudiantes de Wellesley. Con especialidad en ciencia política, era una organizadora natural y dirigente de estudiantes involucrada en reuniones para todo, desde el mejoramiento de admisiones para las minorías, hasta las prohibiciones del toque de queda. Fue la primera estudiante invitada a impartir un discurso de entrega de diplomas (lo que hizo sin notas), una proeza que llevó su fotografía a la revista Life.

 

Bill, quien creció rn zonas rurales de Hope y después Hot Springs, Arkansas, había deseado hacer una carrera de medicina hasta que a la edad de 16 años estrechó la mano del presidente John F. Kennedy en los jardines de la Casa Blanca. Desde ese momento pensó solo en política. Mientras estaba inscrito en la Universidad de Georgetown, dedicó su primer año a trabajar para el senador William J. Fulbright de Arkansas, entonces director del comité de Relaciones exteriores del Senado. Después de graduarse en 1969, se inscribió en Oxford, becado. En 1970 se inscribió en Yale, un año después que Hillary.

 

 

 

Fue una pareja perfecta. Eran los dos lados del cuadrado. Ninguno apostaba su futuro a una carrera de leyes bien pagada. En cambio, concentraban sus ambiciones en el servicio público. Todo mundo sabía que Bill planeaba postularse para un cargo público. Hillary estaba ya absorta en los derechos de los niños y planeaba pasar el verano trabajando para el Fondo de Defensa de los Niños.

 

Nadie, sin embargo, pensó que ellos estuvieran hechos el uno para el otro. “Deberías juntarte con chicas sureñas”, le aconsejaron su madre Virgina Kelley y su hermano Roger después de que fueron a New Haven para ver a Bill y a Hillary en una corte de consejo.

 

Un año después de conocerse, estaban viviendo juntos en una casa rentada. Hillary al graduarse un año antes que Bill, decidió permanecer con él en New Haven y estudiar desarrollo infantil en el Centro de Estudios Infantiles de Yale.

 

Después de graduarse, Bill tomó un empleo como maestro en la Escuela de Leyes de la Universidad de Arkansas, en Fayetteville. Hillary fue a trabar como abogada en la Defensa de los Niños hasta que se convirtió en consejera para el Comité Judiciario del Congreso en la investigación del presidente Richard Nixon.

 

Mientras estaban lejos fueron agobiados por costosas cuentas de teléfono debido a sus llamadas nocturnas. Cuando Nixon renunció, Hillary rechazó ofertas a las principales firmas de abogados en New York, Chicago y Washington, DC y se mudó a Fayetteville. Lo intentaría un año. “Lo amaba”, explicó, “Tenía que hacerlo”.

 

Bill estaba absorto con su destino hacía el congreso y Hillary empezó a enseñar leyes penales y procedimientos en la Universidad de Arkansas y fundó el programa de ayuda legal de la escuela. Regresó a casa para repensar las cosas. Cuando volvió , Bill la recogío en el aereopuerto.

 

“Compré esa casa que te gusta así que mejor cásate conmigo porque no puedo vivir ahí solo”, anunció

 

En su casa de ladrillo se llevó a cabo la boda el 11 de octubre de 1975, Hillary, Bill y sus familias estuvieron despiertos hasta la madrugada pintándola. Bill quería una gran fiesta y Hillary tenía en mente algo más íntimo. Se comprometieron en una ceremonia privada seguida de una recepción para 100 personas en la casa del dirigente estatal del Partido Demócrata. Morris Henry y su esposa Ann. Hillary portó un vestido pasado de moda diseñado por Jessica McClintock, que compró de prisa en la tienda de departamentos Dillard’s. Para la ocasión se quitó los lentes. El pastel de bodas fue decorado con rosas color amarillo pálido.

 

Pasaron su luna de miel en Acapulco. Un año después, Bill fue electo procurador general del estado de Arkansas y se mudaron a Little Rock. En 1978 él se convirtió en el gobernador más joven del país, pero fue derrotado en su reelección dos años después. Hillary conservó su nombre de soltera como primera dama de Arkansas pero un edicto público la forzó a adoptar el apellido de Bill antes de su exitosa campaña gubernamental en 1982. En 1980, nació su hija Chelsea. Bill fue electo presidente de Estados Unidos en 1992. Hilllary una vez nominada por la Nacional Law Review como una de las 100 abogadas más influyentes de Estados Unidos, llegó a ser conocida como la socia presidencial de Bill así como primera dama.

 

 

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