Trotamundos

Albert el aventurero


 Por Alejandra Maraveles

 

Todo viaje es una búsqueda y una fascinación para el universo de los sentidos

 

 

Albert es un personaje multifacético, en él encontramos varias personalidades, es príncipe, es amigo, es tío, es sobrino, es cabeza de familia, es amante… y en cada una de ellas además muestra diferentes aspectos, es precavido, es maduro, es filosofo, sin embargo, si alguien me pidiera que fuera más exacta y que solo con una palabra se describiera a Albert, no puedo pensar en otra que no sea Aventurero…

 

Albert sobre todo es un aventurero, la misma Misuki da a entender que es algo que desde muy chico tenía consigo, que es por eso que Candy llegó a verlo cuando él era apenas un adolescente. Ir a explorar otras tierras, lo lleva al hogar de Ponny cuando tenía 14 años, y sus andanzas siguen conforme va adquiriendo más edad y a la vez más madurez.

 

Durante su primera juventud, rehuía a los deberes familiares para ocultarse en medio del bosque, para disfrutar de las maravillas que la naturaleza le prodigaba. Albert era un muchacho inquieto, que creció para convertirse en un hombre aventurero por excelencia.

 

Durante toda la historia vemos a un Albert que aparece y desaparece con el viento, que siempre lleva su mochila al hombro, acompañado de su fiel mascota un pequeño zorrillo hembra que hace su presencia tanto en el anime como en el manga. Metiéndose en líos y saliendo de ellos con la astucia que da a aquel que conoce mucho. Por allí se dice que “La mejor universidad es el viajar”, si tomamos como cierta esta aseveración, podemos deducir entonces que Albert tenía un doctorado, porque empezó a edad temprana y continuo con sus viajes incluso después de que terminara la historia, en las novelas que escribió Misuki de donde estas plasmadas las tan comentadas cartas Candy hace mención de los continuos viajes e incluso le pide que la lleve la próxima vez que emprenda uno.

 

Si, Albert, antes que otra cosa es un aventurero, alguien que no se detiene ante nada para expandir sus horizontes, viaja por el mundo sin preocuparse por apariencias, viaja, haciéndose cargo de si mismo sin molestar a nadie más.

 

Lugares donde por certeza sabemos que estuvo Albert porque se mencionaron en algún momento dentro del anime o del manga: Chicago, Lakewood, a orillas del lago Michigan, Londres, Escocia, Italia y Africa.

 

Pero además de esos, podemos deducir siguiendo los patrones de conducta de la gente adinerada de esa época que Albert conocía toda Europa, y que por estar emparentado con diplomáticos que vivían en la India, conocería de igual manera la India, igualmente podemos deducir que al tener una hacienda en México, debió haber ido aunque sea una vez al lugar, así como haber viajado por todos los EEUU,

 

Si Albert viviera en esta época, realmente me lo imagino con su jet privado, que lo lleve de continente en continente y una vez aterrizando, dedicarse a explorar todas aquellas zonas aún vírgenes, conviviendo con tribus y aprendiendo de cada viaje.

 

Si, Albert tiene alma aventurera, un sentimiento implacable por la vida y mucho respeto por la naturaleza, en cierta manera lo hacen el ideal de cualquier ecologista aún de nuestra época además de un hombre digno de admiración.

 

Si cada viaje es una búsqueda, entonces, solo me queda imaginar que Albert en sus aventuras también iba en busca de algo más que el placer de conocer un lugar nuevo, de estar lejos del agobio diario, y de la responsabilidad de ser quien era. Solo me queda desear que en alguno de estos viajes nuestro chico aventurero haya podido encontrar lo que buscaba.

 

 

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